- 17-Febrero-2009 -
Crisis Global y Deseo Sexual

¿Cambios positivos o negativos para la intimidad?
BBC. Con los tiempos de crisis nuestra conducta sufre alteraciones, ya sea de manera inconciente o conciente. En el campo de la intimidad, los cambios también se hacen notar, pero, ¿serán estos cambios para bien o para mal?
Según la profesora Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, Estados Unidos, el estrés debido a las preocupaciones por el dinero y el temor a quedarnos sin trabajo eleva los niveles de dopamina en el cerebro, una sustancia química asociada con el amor y el romance.
"Los momentos de estrés pueden despertar sentimientos de atracción, ya que uno está más susceptible", dice Fisher.
Susan Quilliam, experta en relaciones humanas y colaboradora de la BBC, dice que las teorías de Fisher están basadas en un estudio de 1974, en el que un grupo de hombres demostró sentir una mayor atracción por una mujer guapa cuando se encontraba cruzando un puente peligroso.
Información reciente, parece sustentar la proposición de Fisher.
Sitios para buscar pareja por internet como eHarmony y Match.com reportaron un gran incremento del tráfico después de que se desató la crisis financiera y las tiendas de productos sexuales desde Ámsterdam hasta Nueva York, pasando por China, han aumentado considerablemente sus ventas.
Tiene sentido que en momentos en que la gente está agobiada por las preocupaciones financieras busque refugio en la conexión con otro ser humano, o en el placer que provoca el contacto físico con el otro.
Sin embargo, señala Quilliam, hay quienes argumentan todo lo contrario y la explicación también es extremadamente lógica.
Denise Knowles, terapeuta sexual de la Organización Relate, en Reino Unido, explica que la incertidumbre económica puede crear ansiedad en las personas, sobre todo si a esto se le suma la posibilidad perder el empleo, trabajar más horas para compensar la pérdida del trabajo de la pareja, etc.
"Al final, es más probable que tengan menos ganas de mantener relaciones sexuales al terminar un largo día".
Por otra parte, añade Quilliam, la autoestima suele caer en épocas de recesión, particularmente la de aquellos que pierden su fuente de trabajo. Igualmente, disminuye el respeto por la pareja que tiene menos éxito, desde el punto de vista económico.
El sexólogo argentino Dr. Juan Carlos Kusnetzoff, nos dice que si bien la crisis económica impacta el sistema psíquico produciendo estrés, y por lo tanto una baja en el deseo sexual, esto no ocurre de manera inmediata sino a más a largo plazo.
"A medida que pasa el tiempo los cambios en el deseo sexual se manifiestan no sólo en la disminución de la frecuencia o de las ganas de tener relaciones sexuales, sino que lo que se va perdiendo es la espontaneidad del deseo" comento Kusnetzoff.
Muchas parejas utilizan la relación sexual como un ansiolítico natural, tienen relaciones sexuales más intensas que antes, en un intento natural, casi desesperado porque la angustia hace que intentemos juntarnos con el sexo opuesto para abrazarnos, besarnos y acariciarnos", señala Kusnetzoff.



