Consejos para un matrimonio feliz
Claves para ser felices juntos!
El matrimonio representa la consolidación de una relación de amor entre dos personas. Sin embargo, una vez que la pareja se ha embarcado en este viaje, puede encontrarse con algunas tempestades que le harán pensar que ha cometido un gran error, que pueden hacerle vivir en descontento y hasta inclinarlos a optar por la separación.
A pesar de lo difícil que la convivencia puede ser en algunos momentos, el matrimonio es una experiencia maravillosa y enriquecedora, que para funcionar necesita que sus miembros trabajen mutuamente buscando el equilibrio ideal para una vida feliz.
Normas simples de convivencia y tolerancia harán que su matrimonio sea placentero, y le genere más alegrías que dolores de cabeza.
Hay tres puntos clave para un matrimonio feliz:
- Evitar peleas y si las hay, buscarles una sana solución.
- Fomentar la Intimidad
- Inculcar la independencia individual de cada uno para respetar el espacio propio y el de la pareja.
Los siguientes son consejos que las parejas felices deben comprometerse a seguir, por mas difíciles que les sean, para ayudar a mantener la armonía en el hogar de acuerdo a los tres puntos clave que mencionamos arriba.
Para fomentar la intimidad
- Establecer rituales de apego, como salir solos a cenar, llamarse por teléfono o enviarse mensajes electrónicos cuando alguno de los dos no está cerca.
Estos hábitos se convierten en los pilares que sostienen la relación. En momentos difíciles, ambos saben que esos ritos los ayudarán a salir a flote.
- Tratarse con amabilidad y respeto. Aunque solemos creer que nadie merece un mejor trato que nuestra pareja, cuando hay enojo tomamos a nuestra pareja como blanco para desahogar el estrés y la cólera, esto ofende a la otra persona y en muchos casos, logra que se pierda el respeto entre ambos.
Es mejor irse a estar a solas un rato hasta que se calmen los ánimos antes de tratar mal a quien más amamos.
Las personas maduras entienden que la amabilidad es fundamental para tener un matrimonio feliz.
- Resolver las discusiones antes de dejar que la situación empeore. Es cierto que todas las parejas se enojan y discuten, pero se ofrecen disculpas por su mal genio y procuran solucionar los conflictos. En caso necesario, acuden a sus familiares y amigos o a especialistas en busca de ayuda.
Siempre hay que pedir disculpas por nuestras faltas hacia la pareja. En el matrimonio la prepotencia y el orgullo salen sobrando…
Para mantener la independencia
- Respetar las cualidades y diferencias del otro, en especial, las típicas diferencias de genero. Si el marido acapara el control remoto cuando ven televisión, la mujer, en vez de enojarse, lo tolera de buen grado. Y cuando ella quiere hablar sobre sus sentimientos, él entiende lo importante que es esto para su esposa, aunque le cause un poco de pereza, y se da tiempo para escucharla.
- Mantener el círculo personal de amigos y alentarse el uno al otro para conservar esas amistades (siempre y cuando no sean dañinas para la relación). Con el tiempo llegan a descubrir que, aunque su cónyuge es su mejor amigo, aún satisfacen muchas de sus necesidades emocionales a través de otras personas.
- Se conceden sus gustos. Si para uno es muy importante una actividad especial, pasatiempo o deporte, el otro lo respeta y alienta. Así, cada uno tiene espacios, tiempos y actividades propios que le brindan libertad e independencia.
- Apoyarse cuando uno de los dos quiera comenzar una actividad nueva en su vida aunque a la pareja no le llame la atención participar también en esta nueva actividad, que pueden ser clases de pintura, la practica de algún deporte, talleres de lectura, pasatiempos, etc!
Para una convivencia armoniosa sin peleas que hieran
- Nunca se irriten los dos al mismo tiempo: Requiere de mucho dominio propio controlar la ira cuando se esta discutiendo.
- Eviten gritarse: El grito en si mismo es una agresión. Moderación, educación y respeto ante todo. Para explicar nuestros puntos de vista con claridad no es necesario gritar.
- Si alguien tiene que vencer en una discusión, deja que sea el otro: La aparente derrota es, en realidad, una gran victoria sobre nosotros mismos. El problema con una discusión es que muchas veces se busca más ganarle a la pareja, que encontrar caminos y soluciones a los problemas.
- Si hay que criticar, hazlo con amor: Si por sí mismo resulta difícil aceptar los propios defectos, más costoso es que nos los tengan que decir. Por eso debemos ser sumamente delicados y compresivos para criticar un aspecto de nuestra pareja y no olviden que: las críticas hacia la persona amada siempre deben ser constructivas.
- No se reprochen los errores del pasado. Al casarnos debemos respetar el pasado de nuestra pareja y ser comprensivos con sus debilidades, así como queremos que sean con nosotros.
- Busquen como superar los errores y cómo ser cada día mejores: En el amor debe existir una sana exigencia. Siempre tenemos que buscar lo mejor para la persona que amamos, aunque a veces sea necesario exigirle un poco. Cuando no amamos no nos importa si la pareja se supera o no, pero con quien amamos esto jamás puede llegar a suceder.
- No se vayan a dormir teniendo un problema sin resolver: Hay que ser humildes para conversar y aceptar nuestras faltas, debemos olvidar los resentimientos y rencores, confiar en nuestra pareja y prepararse para perdonar y pedir perdón.
- Recuerda decirle, por lo menos una vez en el día, algo cariñoso a tu espos@:
Cuidar los detalles es de suma importancia para mantener viva la llama del amor, y vivir juntos por ese cariño y no por la costumbre.
- Cuando te equivoques, admítelo y pide disculpas: Para muchos pedir disculpas es una humillación, pero no es así. Es de gran valor quien reconoce sus debilidades y lucha cada día por superarse.
- Mantén la calma, cuenta hasta 10 o hasta 100 si es necesario: Para pelear se necesitan dos. Dos no pelean si uno no quiere y el que está equivocado es el que más habla o grita. Quién está más calmado ve las cosas con mayor claridad y puede manejar mejor la situación.
Y ante todo no olvides…

Las parejas felices saben que las responsabilidades se comparten y las diferencias se negocian...



